4 hábitos de estilo de vida que disminuyen tu producción de colágeno
Como sabemos, el colágeno es una proteína cutánea sumamente importante que mantiene nuestro cuerpo firme, elástico y flexible. Encontrarás colágeno no solo en la piel, sino también en las uñas, los tejidos conectivos, los huesos, los músculos y los vasos sanguíneos. No solo es el pegamento que nos mantiene unidos, sino que también es lo que nos mantiene sintiéndonos y luciendo jóvenes. Nuestro cuerpo produce colágeno naturalmente todos los días para repararse y renovarse, pero a partir de los veinte años, la tasa de producción de colágeno disminuye. Podemos empezar a perder un 1,5% de colágeno cada año; esto puede aumentar con las siguientes elecciones de estilo de vida:
Fumar
Los efectos negativos de fumar son ampliamente conocidos, pero muchas personas quizás no entiendan hasta qué punto puede afectar la salud de su piel. Cuando la piel entra en contacto con el humo, reduce drásticamente el flujo sanguíneo en los vasos sanguíneos y, como resultado, el colágeno producido naturalmente se vuelve seco y débil, muriendo finalmente. Cuando se fuma regularmente, puede hacer que la piel se decolore y se reseque.
Exposición al sol
La exposición al sol sin protección puede ser perjudicial para la salud de la piel; el daño UV puede hacer que el colágeno se degrade a un ritmo más rápido que el proceso de envejecimiento normal. Lo hace penetrando la dermis (la capa media debajo de la superficie de la piel) lo que puede causar una acumulación de fibras elásticas y desarrollar arrugas. El daño UV también promueve la producción de radicales libres y, por lo tanto, aumenta el número de enzimas responsables de descomponer el colágeno.
Para cuidar tu piel, asegúrate de usar la crema hidratante de día con protección intensa SPF50+ de Proto-col todos los días, incluso cuando no se pronostique un día soleado.
Dieta
No obtener la cantidad adecuada de vitaminas en tu dieta puede afectar drásticamente tus niveles de colágeno. Por ejemplo, la vitamina C se utiliza principalmente para aumentar nuestros niveles inmunológicos, pero también estimula la síntesis de colágeno y, como antioxidante, actúa para defenderse contra los radicales libres.
Consumir demasiado azúcar también puede afectar tus niveles de colágeno; las moléculas de azúcar se adhieren al colágeno y la elastina de nuestra piel y promueven la inflamación y las arrugas. No solo esto, sino que cuando las personas consumen grandes cantidades de azúcar, el proceso de glicación también desencadena la formación de radicales libres, el estrés oxidativo y la inflamación. Esto, por lo tanto, significa que el colágeno de la piel es más propenso a sufrir daños o una degradación prematura, lo que contribuye a acelerar el proceso de envejecimiento de la piel.
Estrés
Grandes cantidades de cortisol (la hormona del estrés) pueden descomponer el colágeno y la elastina de la piel para formar arrugas. Se puede entender que el estrés crónico tiene efectos tan negativos en la piel que el envejecimiento prematuro ocurre debido a la inflamación y la incapacidad del cuerpo para repararse a sí mismo.

